23 diciembre 2010

Y que siempre estara ahi!



Hoy me han enseñado una lección muy valiosa. Cuando pensaba que todo estaba perdido, y ya no quedaba nadie en el mundo que me comprendiera. Ahí apareció él, el mejor regalo de navidad de mi vida, la mejor mañana de lluvia de la historia, ahí estaba él con los brazos abiertos para que pudiera llorar en su regazo. La lluvia me caló, pero lo que más hondo me caló fueron las palabras que me dijo; las recuerdo una a una, sílaba por sílaba, e incluso recuerdo dónde se paraba y respiraba. Después del caluroso abrazo que me dió a finales de Diciembre, me dijo:
- No llores, tú vales mucho más. Si le sigues el rollo, a tus enemigos, ya es darle demasiada importancia. Vive la vida, por favor. No soporto verte así, te lo digo en serio. Odio que una persona como tú tenga que sufrir así. Quiero que vivas la vida, minuto a minuto, las personas que te quieren se quedarán a tu lado. Y eso... Que quiero que vivas la vida, pero quiero que la vivas conmigo.

Se me escapó una sonrisa, era inevitable. Reaccioné con el mejor beso que se puede dar. Mi mejor regalo de navidad, una valiosa lección y una persona que jamás saldrá de mi corazón.

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